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Los Minerales en la Ganadería PDF Imprimir E-mail
Escrito por Tierra Adentro   
Lunes, 14 de Noviembre de 2011 20:41

Por: Dr. Arturo Tobo Medina - Medico Veterinario Zootecnista - Especialista en lechería


En esta entrega abordaremos el tema de los minerales, pero no desde el punto de vista de su fisiología, sus niveles o sus interrelaciones ya que todos estos aspectos pierden importancia y profundidad si no existen unas buenas prácticas dentro de la hacienda para el suministro de las sales mineralizadas.

Con lo que respecta al agua, es importante no solo la cantidad de sal que se entrega en el saladero, si no, la disponibilidad y facilidad de acceso a la misma.

Es común encontrar en las visitas de campo frecuentemente errores en el espacio y la facilidad para que los animales puedan acceder a los minerales, por lo tanto debemos de acuerdo al numero de animales tener mas o menos saladeros en el potrero (en lechería uno por cada 30vacas).

 

Otro factor a tener en cuenta es la frecuencia con que se coloque la sal en el saladero. No debemos olvidar que las características de los componentes de la sal mineralizada se pueden alterar con la exposición a las condiciones climáticas por períodos prolongados, por esta razón, la práctica de llenar los saladeros para ocho, quince o más días es una mala práctica que debe desaparecer de nuestros negocios ganaderos.

El ideal es que cada día se suministre la cantidad necesaria de minerales de acuerdo al número de animales presentes en el potrero, con lo cual garantizaremos la permanente presencia de sal fresca y con todas sus características disponibles para el animal.

No es exótico encontrar saladeros donde la sal mineralizada se encuentra compactada, debido a la reacción generada por la exposición prolongada al medio ambiente de la misma, imaginémonos la dificultad en que se encuentra el animal, para consumir la cantidad necesaria de minerales que generaran un buen desempeño zootécnico en producción y reproducción.

Recordemos que los rumiantes, al igual que cualquier especie animal, poseen jerarquías y grupos sociales y que normalmente los animales menos dominantes o no jerarcas son los mas débiles y pequeños y en el caso específico de la lechería, las vacas recién paridas y vacas de primer parto en todas sus fases son los animales no dominantes o sumisos posición que determina que sean los últimos en tener acceso a los saladeros, o que, tengan menor tiempo de consumo, o que, sencillamente no puedan tener paso a los saladeros.

Pasemos ahora al también muy frecuente caso encontrado en la visitas de campo como es el de los saladeros vacíos y completamente limpios del permanente lamido por parte de los animales, situación esta todavía mas grave, que los casos enumerados anteriormente, donde por lo menos algunos animales tenían disponibilidad de minerales en menor o mayor cantidad.

Los invito a que posteriormente a la lectura de este artículo, se dirijan a los potreros de sus haciendas y verifiquen el estado de los saladeros y de las sales depositadas en los mismos, para determinar si están sus negocios ganaderos en algunas de las situaciones anteriormente escritas, de ser así, debemos tomar de manera inmediata los correctivos necesarios para tener unos adecuados niveles de consumo en nuestros animales, ya que, de lo contrario será imposible obtener las respuestas zootécnicas óptimas aún con la sal mas costosa o de mejor calidad disponible en el mercado.

En las explotaciones ganaderas donde ya hemos logrado tener unas buenas prácticas para la entrega de los minerales en los saladeros, nos sigue rondando una inquietud, y es cómo saber cuantos gramos de sal consume cada uno de los animales presentes en el potrero, ya que, en el mejor de los casos podemos saber cuantos gramos promedio consume el lote de animales presentes en el potrero.

Para salvar este interrogante y con la premisa de la sumisión de los animales mas débiles y necesitados ante los mas fuertes y posiblemente menos necesitados, hemos implementado una práctica que garantiza con plena seguridad un consumo mínimo de sal por animal día, en las haciendas donde se suplementan los animales con cualquier tipo de producto (materias primas, concentrados, semillas, etc.); práctica que consiste en entregar con el suplemento diario, un volumen fijo o base de minerales (vacas en producción 100 gramos por día) y continuar con la entrega de las sales minerales a libre disposición en el potrero.

Solo si cuidamos todos estos detalles aparentemente insignificantes, pero de gran y definitiva categoría dentro de nuestras explotaciones ganaderas, podremos tener éxito para competir ante las exigencias del cada día más competido y globalizado negocio de la producción de carne y leche.

 

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Última actualización el Domingo, 11 de Diciembre de 2011 13:11
 

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