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Cabras Lecheras (segunda parte) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Tierra Adentro   
Martes, 01 de Noviembre de 2011 14:42

Por: Ing. Agr. Angel Salvador Maila A


En un artículo previo, de la Revista Tierra Adentro, se empezó a tratar el tema de las cabras lecheras, hoy continuaremos con el tema analizando las posibilidades económicas que representa la cría y explotación de estos rumiantes en los sectores urbano marginales de las ciudades y su impacto sobre la economía familiar.

Una cabra - en producción - puede producir entre uno a cinco litros de leche al día, dependiendo de la raza y del tipo de manejo que se le de al animal, especialmente en la alimentación.

El período de lactancia igualmente puede fluctuar entre 70 días a 300 días, según como maneje a la cabra su propietario. Este período finaliza cuando el productor decide "ponerle macho a la hembra" es decir se opta por cruzar a los animales; la reacción de cada cabra es individual especialmente en estos hatos pequeños y tiene gran influencia la genética del animal.

En cuanto a la alimentación, todos los expendedores de leche de chiva están concientes de que están ofertando al público consumidor un producto alimenticio que "posee propiedades", incluso, medicinales que con el tiempo le han sido adjudicadas, lo que ayuda a que cuiden la calidad y el sabor de la leche.

Ningún tenedor de cabras lecheras proporciona balanceados a sus animales, ya que aducen que cambia el sabor de la leche; todos aseguran que la alimentación de sus animales es lo más natural posible, incluso otros van mas allá y hablan de que sus cabras consumen o pastorean sobre chaparros donde predomina la uña de gato (Hierba del sub trópico), y que por lo tanto la leche si es medicinal y tiene propiedades curativas. Como sobrealimento tan solo les proporcionan un cocido de morochillo con panela y agua a discreción.

Sin entrar en más detalles y haciendo referencia a estudios realizados por el antiguo Departamento Técnico del MAG-Imbabura señalaremos que una cabra en producción produce, en términos monetarios, 100USD promedio por mes durante cuatro meses al año y una cría, en el caso de ser macho genera, 30USD a los siete meses; cabe señalar que la cría, de ser hembra, pasa a convertirse en el reemplazo de la hembra actual, es decir que se convierte en la próxima madre.

Aquí es donde la iniciativa, experiencia y objetividad del tenedor de cabras lecheras juega un papel importantísimo para programar montas, partos, períodos de lactancia, utilización al máximo del forraje disponible, aprovechamiento del espacio reducido, presencia del macho reproductor y ventas de animales.

Capaz de que manteniendo en forma permanente dos chivas en producción la familia pueda asegurarse un ingreso promedio de 200USD que le permite sobrevivir.

El pequeño hato de chivos compuesto por: las dos chivas en producción con sus dos crías, una hembra en gestación y una hembra de reemplazo, y la presencia temporal del macho reproductor (que por economía y estrategia de producción esta presente hasta cumplir sus funciones de reproductor y luego es vendido), producen  una gran presión sobre la pequeña parcela familiar razón por la cual a la mayoría de animales se les mantiene en confinamiento, la mayor parte del día están pastoreando, por horas en barrancos y quebradillas cercanas al sitio de la vivienda.

Los bajos costos que significan mantener una cabra, hace que encaje mejor en la economía familiar, ya que en la reducida extensión de terreno difícilmente podría mantenerse otro tipo de animal; la cabra por su tamaño pequeño requiere de alberges y corrales menos costosos y mucho más fáciles de construir, ya que se pueden realizar con materiales baratos de la zona; otra ventaja adicional de tener cabras son los bajos costos de inversión de capital por animal, lo que permite un flujo de capital rápido convirtiéndose en la operación económica menos arriesgada y sobretodo mas costeable para agricultores con reducidos capitales; por otro lado en el caso de pérdida o muerte de una cabra el impacto económico para la familia es menor y se puede recuperar.

Por último un echo importante de las cabras es que se adaptan fácilmente a variados ambientes, se les encuentra tanto en los páramos como en los valles subtropicales; son animales complementarios en todo sentido (incluido en la alimentación), debido a que al no ser selectivos (es decir que comen sin escoger) aprovechan las partes de las plantas que otras especies de ganado desaprovechan.

La cabra puede alimentarse con una amplia gama de plantas confiriéndole una mayor ventaja ante las condiciones secas; las cabras debido a su anatomía o estructura corporal son ágiles y pueden acceder a terrenos quebrados (empinados), esto les permite alimentarse mejor y ampliar las posibilidades de alimentación.

En lugares secos las cabras muestran una taza de supervivencia más elevada que otro tipo de ganado, y debido a la elevada taza de reproducción de entre el 40 al 60% se puede reconstituir el hato familiar después de un siniestro de manera mucho más sencilla que con otras especies.

En resumen la cabra lechera es una solución temporal a la falta de puestos ocupacionales para los productores marginales, y hasta que estos se integren al gran mercado laboral (formalmente), seguiremos disponiendo de la sabrosa, cálida y aromática leche de chiva en las veredas de calles y plazas de nuestras ciudades.

 

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Última actualización el Jueves, 08 de Diciembre de 2011 00:35
 

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