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Sembrando Tomate Riñón, Cómo preparar el suelo? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Tierra Adentro   
Viernes, 22 de Julio de 2011 23:06
Por: Ing. Agr. Ernesto Almeida V. (Agrícola ALVER)

El agricultor que desee obtener en forma permanente los mas altos rendimientos de tomate debe considerar entre otros factores la real situación de la fertilidad del suelo; el concepto de fertilidad es muy amplio y su riqueza esta relacionado con la textura, con la presencia de nutrientes, de hongos, de bacterias y de nemátodos.

Los cultivos hortícola y muy especialmente el tomate son muy exigentes en cuanto a la calidad de los suelos.

El agricultor debe conocer en forma certera sobre:

  1. Textura del suelo,
  2. Análisis químico del suelo,
  3. Fatiga del suelo,
  4. Enmiendas inmediatas.

 

Textura y Análisis químico del suelo:

Para cumplir con este propósito el agricultor debe realizar un análisis físico – químico de su suelo para conocer:

  • Si es de textura arenosa o arcillosa.
  • Si el Ph es ácido o básico.
  • Si la cantidad de sales es alta o baja.
  • Si el contenido de materia orgánica esta en un porcentaje adecuado.
  • Si las relaciones entre los principales nutrientes están en niveles favorables, y en consecuencia, con la ayuda interpretativa de un técnico experimentado podrá realizar las correcciones pertinentes en función de los requerimientos del tomate.

 

Análisis sobre la fatiga del suelo:

El Análisis sobre la fatiga del suelo es importante realizarlo para saber si la pudrición de las plantas se debe a la presencia de los nemátodos, de hongos o de bacterias.

Con este análisis se nos permite establecer las enmiendas, los riesgos, las dificultades, el incremento de los gastos, como también determinar que la opción de que no sembrar tomate en este suelo podría ser la mejor decisión.

Este esquema, en que el agricultor recibe toda la información de una manera oportuna, sirve para trabajar con cultivos –bajo invernadero- como también a –campo abierto- con sus respectivas particularidades, ya que lo que se busca es sembrar bien para obtener cosechas abundantes y mejorar nuestra competitividad agrícola.

 

Enmiendas inmediatas:

Para realizar las respectivas enmiendas hay que disponer de por lo menos 45 días, antes de proceder a las siembras o transplantes. En este tiempo se debe efectuar oportunamente las siguientes actividades:

  • Incorporación de abono verde, si es el caso.
  • Retiro de desechos indeseables.
  • Acondicionar el suelo con buena humedad.
  • Incorporación de las enmiendas químicas y orgánicas.
  • Desinfecciones para hongos, bacterias y nemátodos.

Para mantener o mejorar la fertilidad de los suelos que se dedican al cultivo del tomate, deben ser precedidos de una rotación corta o larga de cultivos que tengan hábitos de crecimiento, desarrollo y producción distintos al del tomate. A manera de ejemplo, para el caso de –invernaderos- se debe cultivar después de cada ciclo de cosechas, plantas que serán incorporadas posteriormente como abono verde –avena, cebada, vainita, vicia etc..

Los suelos que se dedican a una agricultura sana, no deben ser depósitos de basuras contaminantes, que lo único que se consigue es infestar con plagas o enfermedades. Por consiguiente es importante que todos estos desechos peligrosos deben ser retirados del terreno.

Si los análisis de suelos nos determinan las cantidades y propiedades físico-químicas y orgánicas del suelo, también nos permiten actuar oportunamente para aportar o no al suelo los nutrientes que se requieren para mantenerlos en relaciones óptimas. Con esta información se está en condiciones de planear la fertilización de –fondo—y la requerida por las plantas en sus distintas edades.

Se debe mencionar en especial a la incorporación al suelo de abonos orgánicos que siempre deben estar descompuestos y evitar que el proceso de descomposición en el suelo afecte al equilibrio nutricional, y ocasione toxicidad o quemaduras en las raíces.

En la preparación de suelos es importante realizar oportunamente la desinfección de los mismos para eliminar o disminuir en un buen porcentaje las poblaciones de plagas y enfermedades; para obtener una correcta aplicación de los diferentes pesticidas se debe conocer biológicos de los microorganismos y de esta manera evitar las reinfestaciones y resistencias de estos organismos en el suelo.

 

Consideraciones Finales:

 

  • Cada una de las actividades mencionadas anteriormente deben estar estrechamente acondicionadas con el agua.
  • Todas estas labores se deben efectuar cuando los suelos estén en capacidad de campo, es decir, que el suelo no este ni seco ni muy húmedo.
  • Todas las enmiendas que se realicen tardíamente o en suelos secos, es muy probable que no se consiga los beneficios que se habían determinado en la planificación del cultivo.
  • Es de esta manera que al acondicionar óptimamente el suelo, se está con buenas bases para continuar con las siguientes actividades del cultivo del tomate, como la preparación de las camas en los invernaderos y la construcción de los surcos en cultivos a campo abierto.

 

En próximos artículos se analizará las labores culturales que se deben seguir cronológicamente para asegurar el desarrollo óptimo del cultivo.

 

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Última actualización el Jueves, 08 de Diciembre de 2011 00:50
 

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