Inicio Acuicultura TRUCHA II, ELECCIÓN, RECEPCIÓN Y ACLIMATACIÓN DE ALEVINES

TRUCHA II, ELECCIÓN, RECEPCIÓN Y ACLIMATACIÓN DE ALEVINES PDF Imprimir E-mail
Escrito por Tierra Adentro   
Lunes, 28 de Noviembre de 2011 12:49

Por: Dr. Fabio Sala


El suceso de nuestra granja piscícola depende en gran medida de una correcta elección de la genética que, además de presentar las características óptimas para nuestras condiciones de cultivo presente las garantías sanitarias necesarias y nos de seguridad de abastecimiento.

Actualmente el mercado ofrece diferentes tipos de alevines, la mayor parte de los cuales con características muy marcadas que los hacen mas adecuados para las diversas situaciones de cultivo.

Analizando en primer lugar los alevines nacionales la mayor parte de los cuales provienen de las instalaciones del CENIAC nos encontramos con animales de excelente resistencia y, por obvias razones, individuos muy adaptados a nuestro medio. Si bien es cierto que los alevines del Centro Experimental no son sexados (poblaciones mixtas de machos y hembras) y por esta razón no son la mejor opción para granjas con pesos de salida superiores a los 300g, son muy adecuados para pequeños productores que están en sus primeras experiencias o para situaciones de cultivo difíciles en las que se requiera resistencia extrema.

Otro tipo de genética muy utilizada en Ecuador proviene de España de la compañía Ovapiscis. Estos animales presentan una agresividad muy marcada hacia el alimento con tasas de crecimiento óptimas especialmente a pesos de 350g etapa en la cual muestran todo su potencial. Estos alevines presentan una silueta característica alargada con cabeza y cola de medias dimensiones datos que no los favorecen para el fileteado pero los hace muy apetecibles para venta de animal entero tamaño porción.

Otro proveedor que se ha ganado gran fama en el país es Troutlodge que con sus más de 60 años de experiencia y escrupulosa selección ha logrado animales con características muy estables por largo tiempo apreciadas en nuestro país. Estos alevines, de muy buen crecimiento, son apreciados por su forma corporal (más cortos y anchos) para la obtención de filetes de alto rendimiento y por su baja agresividad lo cual permite una buena adaptación a densidades de siembra elevadas.

Las tres clases de alevines anteriormente citadas dan seguridad sanitaria pero es importante que el criador exija a su proveedor los certificados de importación y cuarentena otorgados por el Instituto Nacional de Pesca para asegurarse que se le esté entregando lo ofrecido. Es además muy importante que el eclosionador de ovas esté registrado en la Subsecretaria de Acuacultura y cuente con el debido Acuerdo Ministerial que lo habilita a esta actividad.

Además de los requisitos sanitarios debemos exigir a nuestro proveedor que los alevines sean transportados en fundas selladas con 33% del volumen de agua y 66% de oxígeno médico o en tanques con burbujeo continuo de oxígeno. Los animales deben ser transportados en las horas más frescas evitando exposición solar directa y garantizando que la temperatura no exceda los 16 grados centígrados. Serán índices de mal transporte presencia de mortalidad, coloración obscura o letárgia de los alevines.

Una vez escogida la genética con la que se desea trabajar es muy importante que las estructuras de recepción sean adecuadas y estén debidamente desinfectadas.

Por lo que se refiere a las piscinas el error mas común es exagerar las cantidades de siembra y “amontonar” animales con resultados nefastos en crecimiento y mortalidad. Como regla base nuestros animales no deberán ser sembrados a densidades superiores a los 5 Kg./m3. Si consideramos que el peso al que normalmente son entregados los alevines fluctúa entre 0,75 y 1,00 g en un metro cúbico de espacio podremos sembrar entre 5.000 y 6600 animales.

Otro aspecto fundamental de nuestras piscinas de recepción es la forma. Estas deberán ser poco profundas (máximo 50 cm.) y la circulación del agua deberá ser continua pero no excesiva. Habrá que poner mucha atención a las piscinas circulares ya que si el ángulo de entrada del agua es muy cerrado estas tenderán a circular de manera excesiva exponiendo los animales a un estrés motorio injustificado.

Otra razón de estrés en las primeras fases de vida es la luminosidad intensa. Debemos evitar irradiación solar directa ya que esta, además de estresar los animales puede causar quemaduras en la parte dorsal especialmente a cuotas altas en las cuales el sol es más agresivo. Se recomienda que en las primeras cuatro semanas los animales estén bajo techo o por lo menos que se improvise una cobertura para evitar su exposición a sol directo. Después de este lapso los animales serán expuestos pero dando una cobertura parcial (33% de la piscina) para que sean estos que decidan los tiempos de exposición.

Por último es fundamental asegurarse de que la oxigenación del agua esté siempre cerca de saturación. Eso se logra fácilmente con recambios hídricos totales cada 30 minutos (2 recambios por hora) y evitando que taponamientos casuales o voluntarios corten el suministro aun por intervalos de tiempo muy breves.

Antes de la recepción de los animales se requiere una desinfección de nuestras estructuras y de todos los implementos que serán utilizados para su manejo. Para obtener esto se podrá usar cloro o cualquier otra sustancia que una vez lavada no deje residuos. La totalidad del producto de desinfección podrá ser eliminada haciendo circular agua en las estructuras por las 24 horas previas a la recepción de los animales.

Al momento de la llegada a la granja los animales deberán pasar por un período de aclimatación. Esto se logra equilibrando los parámetros físico-quimicos de las dos aguas mediante el mezclado del agua de las fundas o tanques de transporte con el agua de nuestras instalaciones. Este proceso durará aproximadamente una hora dependiendo de la diferencia de temperatura de las dos aguas (agua de envío y agua de estructuras). Para asegurarnos que los animales no sufran un choque térmico u osmótico es aconsejable monitorear la temperatura durante el proceso y asegurarnos que esta no varíe por más de 1 grado centígrado cada 5 min. De esta manera, además de equilibrar las temperaturas, estaremos equiparando de forma gradual también los demás parámetros importantes (dureza y pH).

El buen criador de trucha sabe que el desarrollo de sus animales en las primeras etapas es fundamental para el éxito de su negocio ya que animales bien “arrancados” crecerán mejor y nos darán menos problemas durante todo el ciclo. Por esta razón no se deberán escatimar esfuerzos ni recursos para asegurar que la elección, recepción y aclimatación de nuestros alevines sea realizada de la mejor manera.

 

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Última actualización el Domingo, 11 de Diciembre de 2011 12:52
 

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